RESUMEN DE LA REBOTIKA DE ABRIL

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El sector editorial español registró en 2017 un 7,3% más de títulos nuevos respecto al año anterior, lo que supone un total de 87.292 títulos, según los datos de la Agencia del ISBN facilitados por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Y en la Rebotika de abril nos dio por hablar de clásicos, porque tanto título nuevo no garantiza que lo que se publica hoy sea mejor que alguno de los grandes libros que siguen vigentes desde hace varios siglos. Quisimos saber si los clásicos, por el mero hecho de serlo, siguen mereciendo la pena en la actualidad, aun sabiendo que, a veces, su lectura resulta algo más que ardua.

Para empezar hubimos de confesar que más de un libro de esos imprescindibles se nos ha atragantado, rodando por la mesilla o el sofá, causando dolor de cabeza y vergüenza a partes iguales, antes de decidirnos a dejarlo a un lado esperando mejor ocasión. Para quien esto escribe Guerra y paz de Tolstoi y En busca del tiempo perdido de Marcel Proust son buena prueba de su incapacidad para leer (hoy) ciertos clásicos. En la misma línea confesaron desaliento frente a Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez y frente a Orlando, de Virginia Wolf. Por no mencionar una buena parte de las lecturas obligatorias en el colegio, como La Celestina, de Fernando de Rojas o, incluso El Quijote.

Sin embargo, como el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, quien la sigue la consigue, a la tercera va la vencida, y a quien Dios se la de San Pedro se la bendiga (perdón por citar a Sancho Panza, leer puede tener estos efectos secundarios), si nos permitimos insistir, los libros clásicos lo son porque mucho tiempo después de escritos siguen revelando su magia, válidos hoy en día igual que cuando se escribieron. Y así, el bueno de Don Quijote y su imprescindible escudero nos llevan en un viaje repleto de disparates, malentendidos y desencuentros, además de hacer un retrato de su época, sorprender a cada página y mostrarnos, de paso, que algunas cosas no han cambiado ni un ápice. El Caballero de la Triste Figura discute con otro sobre si la cultura debe simplificarse para hacerse popular o educar al pueblo para que entienda la alta cultura, casi como si estuvieran hablando de los debates actuales sobre la telebasura. Cuando se encuentra con la pastora Marcela y conoce su historia se permite darle la razón en cuanto el derecho de la mujer a elegir a quien ama y con quien quiere casarse o incluso a no casarse si no quiere. A menudo Don Quijote nos recordará que la libertad es lo más grande que tenemos, más que cualquier riqueza o posesión. Y cuando Sancho parte para ser gobernador de la ínsula Barataria, recibe algunos consejos de buen gobierno que siguen tan vigentes hoy como lo eran entonces, porque el poder corrompe y quien gobierna tiene una gran responsabilidad y la obligación de ser bueno, y sobre todo, parecerlo.

Por suerte hay otros muchos clásicos cuya lectura sigue resultando estimulante. Nos recomendaron vivamente Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte, una historia de amor profunda y violenta. El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde es otro imprescindible, igual que lo son Sentido y Sensibilidad, de Jane Austen, Crimen y Castigo de Fiódor Dostoievski , Rojo y Negro, de Stendhal o Madame Bovary, de Gustave Flaubert. Oscar Wilde hizo doblete en la Rebotika de abril, porque también fue recomendada su epístola De profundis, carta que escribió a su amante desde prisión.

Emilia Pardo Bazán tiene títulos muy interesantes, como el cuento El encaje roto, que podéis leer pinchando en el enlace. Fue una mujer adelantada a su época que mantuvo una relación sentimental con otro autor ilustre, Benito Pérez Galdós. Las cartas que se enviaron mientras estaban más o menos juntos se han publicado recientemente. Aquí dejo un enlace a un artículo para saber más.

Y de un clásico a otro, al final terminamos hablando de la vida de Alonso de Contreras, capitán de los Tercios de Flandes, a quien Alatriste debe mucho. Alonso de Contreras dejó una autobiografía escrita, dejo aquí el enlace a la obra publicada por el Instituto Cervantes, un libro lleno de aventuras contadas con sencillez y mucha gracia, fiel reflejo de unos años en los que la decadencia del Imperio español ya empezaba a verse en el horizonte.

Si llegamos a alguna conclusión en La Rebotika de abril fue que leer casi siempre es un placer, que los clásicos hay que tomarlos con moderación, y que tampoco pasa nada si alguno no nos gusta o se nos atraganta. ¡Felices lecturas!

 

2 Thoughts on RESUMEN DE LA REBOTIKA DE ABRIL

  1. Una sintésis detallada y amena de nuestro encuentro con los Clásicos .Me complace expresar mi satisfacción de la asistencia a dicha reunión, dónde me nutrí con agrado de la compañía y de su interesante formación literaria.
    Gracias.

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    • Muchas gracias por compartir con nosotros tus sensaciones.

      Reply

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